Morelos · Cuentas públicas

La tienda de raya

En la cuenta pública 2025 del organismo de agua de Cuautla, el SOAPSC, casi un tercio de la nómina se paga bajo un concepto que no nombra a nadie: "remuneraciones adicionales y especiales", 15.3 millones, casi al parejo del sueldo base de la planta. Por fuera de la plantilla corre una segunda nómina de 10.6 millones en honorarios asimilados. La vieja tienda de raya, el pago que dependía del patrón y no del trabajo, leída en un balance de hoy con la prebenda de Max Weber.

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Hubo un México en el que al peón se le pagaba con una mano y se le descontaba con la otra, en la misma ventanilla, hasta dejarlo debiendo. Se llamaba tienda de raya, y la Revolución la puso entre las cosas que venía a enterrar: la Ley del 6 de enero de 1915 ordenó, incluso, restituir lo despojado a los pueblos. Un siglo después conviene abrir una nómina pública y preguntarse qué fue, en realidad, lo que se enterró.

Una nómina pública debería ser lo más transparente que tiene un gobierno: una lista de personas y, junto a cada nombre, lo que gana. Si hay un renglón del presupuesto que por naturaleza no puede esconderse, es ese. Por eso conviene detenerse cuando, en la cuenta pública 2025 del organismo operador de agua de Cuautla, el SOAPSC, casi un tercio de la nómina vive en un concepto que no nombra a nadie: "remuneraciones adicionales y especiales".

El dato, tal como está escrito en el documento oficial, en la nota EA-02 de los estados financieros. En 2025 el organismo gastó 52.8 millones de pesos en servicios personales. De esa cifra, el sueldo base del personal de planta, la gente que efectivamente opera el sistema, sumó 15.46 millones, el 29.29 por ciento. Las "remuneraciones adicionales y especiales" sumaron 15.30 millones, el 28.98 por ciento. Casi al peso. Por cada peso de sueldo base pagado a la planta, salió casi otro peso en pagos "adicionales y especiales".

Hay una idea académica que ayuda a leer eso. Max Weber, en "Economía y sociedad" (1922), distinguió dos formas de administrar. En la burocracia racional, el sueldo está atado al cargo, es fijo, impersonal, definido por la función y publicado en un tabulador: se le paga al puesto, no a la persona. En la administración patrimonial, en cambio, el servidor cobra por la gracia del señor: gratificaciones, compensaciones, ingresos asignados a título personal. Weber llamó prebenda a ese ingreso concedido. La tienda de raya fue la versión mexicana y descarnada de esa lógica: el pago atado a la voluntad del patrón, no a la función. La capa prebendal moderna es exactamente eso, montado encima del tabulador o corriendo por fuera de él: compensaciones, gratificaciones, honorarios. No el salario del cargo, sino la recompensa de la lealtad.

Es momento de ser justos, porque la prudencia también obliga. Una parte de esas "remuneraciones adicionales y especiales" se debe por ley. El aguinaldo, la gratificación de fin de año, que ronda los 6 millones, y la prima vacacional son derechos, no favores. No todo ese renglón es discrecional. Pero aun descontando el aguinaldo, lo que queda son las compensaciones, alrededor de 8.7 millones, que son justamente la parte moldeable: el pago que un jefe puede otorgar, subir o retirar, y que el presupuesto no amarra a ningún puesto con nombre ni a ninguna función verificable.

La tienda de raya no cerró: solo le cambió el nombre al patrón.

Por fuera de la plantilla hay una segunda nómina. En 2025 el organismo pagó 10.6 millones de pesos en "honorarios asimilados a salarios": personas remuneradas como si fueran sueldo, pero que no figuran en la plantilla formal. Ahí caben las asesorías. Súmese la cuenta: 15.46 millones de sueldo base al personal de planta; 15.30 millones en la capa "adicional" montada encima; 10.6 millones en la nómina que corre por fuera de la lista. La capa discrecional más la externa casi duplican el sueldo base de quienes sí aparecen en el listado.

Hay un movimiento más, y lo dejo con dos fechas a la vista para que cada quien lo lea. En 2024 el organismo pagó 9.41 millones en "servicios profesionales", la línea transparente de asesoría contratada, que ese año incluso ampliaron a la mitad del ejercicio, de 4.1 a 9.4 millones. En 2025 esa misma línea cayó a 1.89 millones. Ese mismo 2025, los honorarios asimilados quedaron en 10.6 millones. No afirmo una causa. Puede haber explicaciones inocentes: menos contratos, un cambio real de personal, una reclasificación contable. Pero el patrón, que la línea visible de asesoría se vacíe mientras la línea más opaca se mantiene llena, es precisamente lo que una auditoría existe para explicar.

Conviene fijar de qué se habla, y de qué no. Esto es una arquitectura, no una persona. Las cifras de 2025 corresponden a una administración anterior del organismo. El punto no es un nombre; es una estructura: un organismo de agua que, el mismo año en que puso 690 mil pesos en la red, sostuvo una nómina cuyas capas discrecional y externa, juntas, empequeñecen los sueldos base de quienes mantienen las bombas andando. Cuando el cargo se vuelve una fuente de ingreso que se reparte por gracia y no por función, Weber tenía una palabra para nombrarlo: el cargo fue prebendalizado.

La calificación de todo esto no es tarea de una columna. La auditoría forense que la Auditoría Superior de la Federación ordenó sobre el gasto de Cuautla, la número 1417, y la revisión de la Entidad Superior de Auditoría y Fiscalización del estado tienen el documento en la mano y las herramientas para seguir el rastro cuenta por cuenta. Rige, para todos, la presunción de inocencia.

Pero una nómina es una lista, y una lista se puede leer. La primera pregunta no es cuánta gente trabaja en el SOAPSC. Es cuánta aparece en la lista, cuánta cobra por fuera de ella, y por qué casi un tercio de lo que el agua paga a su gente no tiene un nombre al lado.

La tienda de raya no cerró: solo le cambió el nombre al patrón. La nómina que no se ve no es la que no existe. Es la que no quiere que la cuentes.

La cuenta que solo debía pasar Ver el expediente →

Fuentes y referencias
  1. Cuenta Pública Anual 2025 del SOAPSC, Notas a los Estados Financieros, nota EA-02 (Gastos y otras pérdidas), folio 0064: servicios personales 52,792,103.14; remuneraciones al personal de carácter permanente 15,464,567.96 (29.29 por ciento); remuneraciones adicionales y especiales 15,296,551.18 (28.98 por ciento); remuneraciones al personal de carácter transitorio 11,005,250.84, de las cuales honorarios asimilados a salarios 10,644,258.15; servicios profesionales, científicos y técnicos 1,888,151.24. Entregada al Congreso de Morelos y sellada por la ESAF (folio 224), 30 de enero de 2026.
  2. Cuenta Pública Anual 2024 del SOAPSC, Estado Analítico del Ejercicio del Presupuesto de Egresos por objeto del gasto y concepto: servicios profesionales, científicos, técnicos y otros servicios, pagado 9,414,137.85 (aprobado 4,129,754.71, ampliado a 9,414,137.85 durante el ejercicio).
  3. Max Weber, Economía y sociedad (1922), sobre la dominación patrimonial, la prebenda y la prebendalización de los cargos. Fondo de Cultura Económica (ed. en español).
  4. Ley del 6 de enero de 1915 (Venustiano Carranza), sobre restitución y dotación de tierras; contexto histórico de la abolición de las tiendas de raya y el peonaje por deuda durante la Revolución Mexicana.
  5. Consejo Nacional de Armonización Contable (CONAC), Clasificador por Objeto del Gasto: concepto 1300 "remuneraciones adicionales y especiales"; capítulo 1200 "remuneraciones al personal de carácter transitorio" (partida de honorarios asimilables a salarios).
  6. Auditoría Superior de la Federación, Modificaciones al PAAF de la Cuenta Pública 2025, DOF 5 de junio de 2026 (auditoría 1417, Municipio de Cuautla).

Las ligas van a la vista para que cualquiera compruebe por su cuenta. Si alguna dejó de resolver, escríbenos y la reponemos.

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