El peaje del Tren Maya
En la vía del Tren Maya el homicidio bajó 5.7%, pero el total de delitos subió 8.1%, empujado por la extorsión (+48%) y el narcomenudeo (+86%). No es guerra por la ruta: es cobro de piso sobre la economía que el tren creó.
Hay una manera de leer un megaproyecto que no aparece en los folletos: por su firma delictiva. El corredor del Istmo de Tehuantepec dejó una lección clara. Sobre su vía, entre 2021 y 2024, el homicidio doloso subió 71.5 por ciento mientras el delito total bajaba . La ruta no se volvió más delincuente: se volvió un campo de batalla. Era una guerra por quedarse con el paso. Charles Tilly lo habría reconocido al instante: quien controla el territorio cobra por cruzarlo, y por ese derecho se pelea. El premio era el peaje.
El otro gran tren del sexenio, el Maya, cuenta una historia distinta, y por eso conviene leerlo aparte. Si uno mira solo el homicidio, el corredor parece tranquilo: bajó 5.7 por ciento . La conclusión cómoda sería que ahí no pasa nada. Es la conclusión equivocada.
Porque cuando se mira la firma completa, los 55 delitos del catálogo del Secretariado Ejecutivo, la ruta del Tren Maya no baja: sube 8.1 por ciento, mientras la región que la rodea baja 5.5 . Y lo que la empuja no es la sangre. Es la extorsión, que creció 48 por ciento, y el narcomenudeo, que creció 86 . El robo común, el del ladrón ocasional, no es el que manda. Lo que manda es el cobro.
Esa diferencia tiene nombre. El sociólogo Diego Gambetta, que estudió a la mafia siciliana, mostró que el crimen organizado maduro no vive principalmente de robar ni de matar, sino de vender protección sobre una economía que no es suya. Cobra por dejar trabajar, por dejar vender, por dejar pasar. La violencia no desaparece: deja de ser espectáculo porque ya está cobrada en la cuota. Un territorio donde el homicidio baja y la extorsión se dispara no es un territorio en paz. Es un territorio donde alguien ya cobra sin necesidad de disparar.
El Istmo se pelea el paso; el Maya ya lo cobra. El homicidio bajó en la vía del Tren Maya. El peaje, no.
Y aquí el tren importa, porque el Tren Maya no solo mueve pasajeros: arrastra una economía nueva. Hoteles, renta de cuartos, restaurantes, transporte, construcción, turismo en una franja que antes era marginal. Sobre esa economía recién creada se monta el segundo cobrador. El gobierno construyó la vía y la facturación legal; sobre la misma vía se instaló una facturación paralela. Cuanto más próspera la ruta, más hay que cobrar.
A mi juicio, y lo ofrezco como lectura, esa es la parte que el tablero oficial no cuenta. La cifra estrella de la seguridad es el homicidio, y por el homicidio el Tren Maya luce bien. Pero el homicidio es el lenguaje del corredor que todavía se pelea, como el Istmo. El Tren Maya está una fase más adelante: el control ya quedó repartido, y por eso la firma cambió de la bala a la factura. Medir esa ruta solo por homicidio es como medir la salud de un negocio por cuántas riñas hubo en la puerta, ignorando lo que cobra el de la entrada.
Dos trenes, dos cobradores, la misma lógica. El Istmo se pelea el paso; el Maya ya lo cobra. En los dos, el dato municipal del Secretariado dibuja sobre el mapa lo que el discurso esconde: que la obra y la renta llegan juntas, y que controlar una ruta nunca fue gratis. La diferencia entre un corredor y otro no es que uno sea violento y el otro pacífico. Es que uno todavía discute quién cobra, y el otro ya pasó la charola.
El homicidio bajó en la vía del Tren Maya. El peaje, no. Y mientras sigamos leyendo la seguridad por una sola cifra, el segundo cobrador podrá trabajar tranquilo, con la prensa anunciando que todo está en calma.
Lee la primera parte del corredor: Dos cobradores en la misma vía (el Istmo). Ver el expediente →
SRVO
Fuentes y referencias citadas
- Corredores del sureste, datos municipales del SESNSP (corte mayo 2026, cálculo propio): Tren Maya homicidio −5.7%, total de 55 delitos +8.1% (región circundante −5.5%), extorsión +48%, narcomenudeo +86%; Istmo homicidio +71.5%, total −19.9%. Mapa interactivo — 45 Digital Noticias · SESNSP, datos abiertos de incidencia delictiva
- Diego Gambetta, The Sicilian Mafia: The Business of Private Protection (Harvard University Press, 1993). Ficha
- Charles Tilly, "War Making and State Making as Organized Crime", en Bringing the State Back In (Cambridge University Press, 1985).
- Pieza vinculada: Dos cobradores en la misma vía, el corredor del Istmo, 45 Digital Noticias. columna