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Radar de la
paz narca

nombre técnico: patrón de consolidación criminal
Cuando un lugar se pacifica de verdad, todas las violencias ceden. Este radar busca lo contrario: los territorios donde bajan los muertos y sube el cobro. Eso no describe a un Estado que ganó: describe un mercado que dejó de pelearse y empezó a cobrarse. A ese patrón le llamamos paz narca: hay calma, pero tiene dueño y tiene tarifa.
TASAS POR 100 MIL HABITANTES · LA VENTANA 2026 ES PRELIMINAR
El mapa, estado por estado
rueda para acercar · arrastra para mover
Paz narca · menos muertos, más cobro Plaza en disputa · más muertos y más cobro Guerra abierta · más muertos, menos cobro Paz o silencio · bajan las dos
Qué estás viendo

Las dos cosas que se cruzan

Los muertos. Homicidio doloso: matar con intención. Es el delito que menos se puede esconder, porque aparece el cuerpo y hay un acta. Por eso sirve de termómetro.

El cobro. Extorsión más narcomenudeo. No son delitos de pleito, son de administración: se cobran cuando alguien ya manda en la calle. En la tabla van juntos como cobro.

Tasa por 100 mil habitantes. Casos entre población, por 100 mil. Sin eso, el estado más poblado siempre parecería el más violento.

Índice. Cuánto bajaron los muertos más cuánto subió el cobro. Entre más alto, más marcado el patrón.

De dónde salen los números

Carpetas de investigación del SESNSP (catálogo CNSP/38/15 para 2015-2025 y RNID para 2026) y población CONAPO. Se excluyen las tentativas.

Se compara la tasa del primer año contra la del último de cada ventana. Nunca los números crudos: eso castigaría a los estados grandes por ser grandes.

A escala municipal solo entran municipios de 50 mil habitantes o más, con al menos 12 eventos por eje y 5 en el año inicial. Sin ese piso, pasar de 1 a 40 casos daría +3,900% y no significaría nada.

Quedan 315 municipios: 12.7% de las unidades, pero 70% de la población, 76.7% de los homicidios y 89.4% de la extorsión y el narcomenudeo del país.

La ventana de 2026 compara enero-agosto contra enero-agosto, periodo real contra periodo real.

Por qué tiene lógica

El mecanismo. Matar es caro: atrae al Estado, a la prensa y a la venganza. Un grupo sin rival ya no necesita matar, necesita cobrar. Diego Gambetta (The Sicilian Mafia: The Business of Private Protection, Harvard, 1993) lo planteó al revés de como suele contarse: la mafia no vende droga, vende protección, y para vender protección necesita orden. La violencia es el costo de entrar al mercado, no el de operarlo.

La prueba que no elegimos. Al modelo nadie le dijo qué pasa en Sinaloa. Aun así lo manda a guerra abierta, el único de los cuatro escenarios donde el cobro se derrumba: muertos +58.6% y cobro −30.2% entre 2019 y 2025, con Culiacán en +76.3% y −23.1%. Si esto fuera ruido, el estado que el país entero sabe en guerra no caería justo donde la teoría dice que debe caer.

Lo que lo tumbaría. Si el alza del cobro viene de más denuncia, o de más operativos, el patrón dice otra cosa. Las tres pruebas que lo refutarían están abajo, en Qué mide y qué no.

El nombre es la lectura; el dato es el par de flechas. Los porcentajes de cada estado se pueden verificar uno por uno contra la fuente oficial. Que a ese patrón se le llame paz narca es cómo lo leemos nosotros, y esa lectura se discute.
Todo el país en un solo golpe de vista
Cómo se lee El eje horizontal es el cambio de los muertos (homicidio doloso). El vertical, el del cobro (extorsión más narcomenudeo). Cada punto es un estado.
  • Arriba a la izquierda · paz narca: bajan los muertos y sube el cobro. Es la firma de un solo dueño: ya no tiene rival a quién matar y sí un mercado a quién cobrar.
  • Arriba a la derecha · plaza en disputa: suben las dos. Se pelean el territorio y, mientras se pelean, cobran.
  • Abajo a la izquierda · paz o silencio: bajan las dos. Puede ser paz de verdad, o que ya nadie denuncia: el dominio perfecto tampoco deja huella.
  • Abajo a la derecha · guerra abierta: suben los muertos y se cae el cobro. La guerra rompe el negocio: no se cobra en una plaza que arde.
El sustento teórico no es nuestro: Angélica Durán-Martínez (The Politics of Drug Violence, Oxford, 2018) demostró que la violencia se vuelve menos visible cuando el mercado criminal está monopolizado y el Estado ausente o coludido; Guillermo Trejo y Sandra Ley (Votes, Drugs, and Violence, Cambridge, 2020) documentaron cómo la ruptura y el restablecimiento de acuerdos de protección encienden y apagan las guerras criminales. Lo que aquí se hace es medirlo.
Los 32 estados
Estado Δ muertos Δ cobro Homicidio hoy Cobro hoy Índice Qué pasa ahí
Qué mide y qué no
Método abierto Se comparan tasas por cada 100 mil habitantes entre el año inicial y el final de cada ventana, usando las series armonizadas de la casa y población CONAPO. El índice es la suma de la caída de los muertos y el alza del cobro: entre más alto, más marcado el patrón. La ventana de 2026 se muestra aparte y señalada, porque sus meses todavía se revisan al alza.
  • Es un radar, no un veredicto. Señala territorios cuyo comportamiento estadístico es consistente con consolidación criminal. No prueba pactos, no acredita responsabilidades y no nombra a nadie.
  • El narcomenudeo depende del operativo. Más carpetas puede significar más venta… o más policía haciendo detenciones. Por eso nunca se usa solo.
  • Lo que se ve es la punta. El INEGI estimó 33.5 millones de delitos en 2024 y calculó que 93.2% no se investigó (ENVIPE 2025, comunicado de prensa 127/25 del 18 de septiembre de 2025). Con la tasa de extorsión de esa misma encuesta, 5,971 por cada 100 mil adultos, el país habría tenido cerca de 5.7 millones de extorsiones ese año; el SESNSP registró 10,240 carpetas. Una carpeta por cada 558 hechos estimados. La encuesta y el registro no miden lo mismo, porque la encuesta cuenta también el intento telefónico, pero el orden de magnitud dice el tamaño de lo que no se ve.
  • Paz o silencio es ambiguo a propósito. Que bajen las dos puede ser la mejor noticia o la peor de todas, y con estos datos no se puede distinguir.
  • Qué tumbaría esta lectura. Tres cosas, y las tres se pueden probar con estos mismos datos: que el alza del cobro venga de más denuncia y no de más cobro; que venga de más operativos policiales; o que el salto de 2026 sea efecto del cambio de catálogo del RNID, que abrió modalidades nuevas de extorsión.
  • Se puede refutar. Los datos están abiertos. Si el patrón se explica mejor por otra causa, aquí está el dato para demostrarlo.
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